por Moneda Única

La guerra en Ucrania pone en jaque a la logística y amenaza con asfixiar el comercio internacional.
Decenas de empresas españolas han decidido paralizar sus flotas por la imposibilidad de asumir el incremento de los costes energéticos. A ello se añade el bloqueo del tráfico marítimo y terrestre.
- El precio del gas se ha incrementado un 365% de promedio. Algo “insostenible” para las empresas logísticas.
- Prohibir que los barcos rusos atraquen en puertos españoles disparará aún más los precios de las materias primas.
- En términos agregados, no se espera un impacto importante en las exportaciones de las empresas españolas a Rusia
Moneda Única. Beatriz Triper.
“Llévales a un punto del que no puedan salir y morirán antes de poder escapar”. A la vista de lo que está ocurriendo, esta brutal sentencia del militar y filósofo de la antigua China, Sun Tzu, estaría marcando el paso de los delirios imperialistas de Vladimir Putin si tenemos en cuenta que la invasión rusa de Ucrania está asfixiando a la, aún convaleciente, economía europea por la vía inflacionista.
De hecho, algunas casas de análisis revisaban sus previsiones nada más arrancar el conflicto. EthiFinance, agencia de rating europea nacida de la fusión la francesa Qivalio y de la española Axesor Rating, advertía de que la guerra puede disparar la inflación en España a final de año más de dos puntos porcentuales, hasta el entorno del 6%. Niveles no conocidos desde los años 90 del siglo pasado y que podrían ser incluso superiores en función del tiempo que se alargue la contienda.
Alza que viene apuntalada por el constante incremento de los costes energéticos. A cierre de esta edición el Brent superaba los 125 dólares por barril, el precio medio del pool se alzaba hasta el máximo de 442,54 megavatios hora y los precios del gas natural escalaban un 61% acariciando los 311 dólares para el próximo mes de abril. Subidas que, en palabras de Francisco Aranda, presidente de UNO Logística, resultan “insostenibles” para un sector estratégico para el comercio internacional como lo es el de la logística y el transporte.

Hacia la movilidad verde
Tal y como explicaba Aranda durante la jornada Excelencia en logística y transporte: balance 2021 y previsiones 2022 celebrada el pasado 3 de marzo en la sede de la patronal CEOE “muchas compañías están parando las flotas como herramienta para defenderse. Es parar o cerrar”. No olvidemos, que el sector, que finalizó el pasado año con cifras récord de contratación de suelo logístico (2.176.000 m2 y un crecimiento del 53%), un aumento de los envíos del 6% (hasta 725 millones de paquetes) y que, en el caso del transporte por carretera, consiguió recuperar los niveles pre-pandemia, viene de un proceso de transformación hacia la movilidad verde que requirió de importantes esfuerzos de inversión para cambiar el petróleo por gas natural. Combustible que, dicho sea de paso, ha experimentado un crecimiento promedio del 365%. “Esta subida de precios, por causas ajenas al sector, ha situado a las empresas que apostaron por acometer una transición ecológica en una situación crítica, de emergencia”, incidió el presidente de la patronal logística, quien solicitó al Gobierno “medidas urgentes como bonificaciones fiscales, ayudas sociales o la promoción de los eco-combustibles”.

A ello se añade la exposición de sectores como la alimentación, el automóvil o la tecnología, donde los proveedores rusos y ucranianos “van ganando protagonismo a medida que se escala en las cadenas de suministro y, más especialmente, cuando llegamos a las materias primas que favorecen el proceso productivo”, señaló el presidente de UNO Logística.
Miles de contenedores en riesgo
El transporte marítimo es otra de las actividades que se está viendo directamente afectada.
Son varias las navieras que han vetado a Rusia, entre ellas la danesa Maersk con un 20% de su negocio anclado en los puertos de Rusia y los países de la zona lo que “va a afectar mucho a los rendimientos de la compañía” explica Ricardo de Vera, profesor de logística en OBS Business School. Además, añade que “este bloqueo no va a afectar solo a las grandes navieras, sino también a las pequeñas”.

Por otra parte, tanto el sector del transporte marítimo como el de la logística en general, está pendiente de la decisión del Gobierno de prohibir atracar barcos rusos en los puertos españoles -algo similar al cierre del espacio aéreo-. De llevarse adelante la medida esto podría afectar al suministro de gas licuado y provocar un nuevo encarecimiento de los precios, poniendo en riesgo, además y sólo en el Puerto de Valencia, un tráfico mensual de 37.000 contenedores, según recoge el diario Levante. En definitiva, ahogando aún más a las compañías del sector de la logística que, además, se ven paralizadas por la caída de las exportaciones e importaciones con Rusia y Ucrania.
Balanza comercial España – Rusia
Según los datos de ICEX el pasado año 2021 (datos provisionales) las exportaciones de Rusia superaron los 2.213,26 millones de euros, mientras que las importaciones se elevaron por encima de los 6.033 millones de euros.
Más de 15.000 empresas exportan o importan bienes y servicios. Lógicamente estas empresas se van a ver afectadas no tanto por la compraventa de las propias mercancías, que también, sino a nivel de transporte tanto aéreo como marítimo por el bloqueo de puertos y las propias limitaciones que se están imponiendo las navieras. Por tanto, repercutirá en el volumen de comercio y ello afectará a la balanza comercial de muchos países, además de Rusia y Ucrania, país este último al que exportamos por valor de 681,79 millones de euros e importamos por 1.547,72 millones de euros.
A este respecto, Antonio Madera, responsable de Ratings Soberanos e Instituciones Financieras de EthiFinance, explica que “de forma agregada, no esperamos un impacto especialmente importante desde el punto de vista de las exportaciones de las empresas españolas”. Lo que se debe a que “desde el año 2014 España ha ido acentuando su balanza comercial deficitaria con Rusia (por la importación de productos energéticos y la progresiva reducción de exportaciones de bienes)”. No obstante, Madera si advierte del riesgo que corre la inversión rusa en suelo español, “que pudiera verse reducida por la menor movilidad de capitales”.
La “Nueva Ruta de la Seda” y el silencio de China
Cualquier guerra, además de injustificada, es el acto más necio y estúpido en el que puede incurrir el ser humano, incluso aquel que sufre de delirios imperialistas como el presidente de Rusia, Valdimir Putin. Lo que está ocurriendo sobre el terreno en Ucrania demuestra aquella frase que pronunció en cierta ocasión el actor y cineasta Groucho Marx “inteligencia militar son dos términos contradictorios”. Sin embargo, la mente del ex – agente de la KGB podría haber tejido una estrategia que va más allá de las armas y la conquista de un país, Ucrania, estratégico para el comercio marítimo y que conectaría Asia con el Mar Mediterráneo.

Cabe recordar, en este punto, algo que quizá esté pasando desapercibido por el estruendo de los bombardeos y amenazas nucleares rusas: ya en 2013, el presidente Xi Jinping daba el primer paso del megaproyecto de la “Nueva Ruta de la Seda”, lo que implicaba abrir un corredor al oeste a través de Rusia y Bielorrusia, fronteriza con Ucrania.
Por otra parte, tampoco debemos perder de vista el acuerdo entre la Unión Europea y África alcanzado en la cumbre de mediados del pasado mes de febrero por el que Bruselas reactivaba las inversiones en el continente a través de un paquete de 150.000 millones de euros hasta 2027 con el fin, entre otros, de frenar el avance de la silenciosa China en el comercio mundial.
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